La Fundación Automáticos Tineo promueve y entrega el II Premio Rafael Álvarez Pertierra a Adriana Naiara Munteanu Paraluta, mejor expediente de bachillerato del Instituto de Tineo

| 26 de octubre de 2026

La Fundación Automáticos Tineo ha celebrado ayer sábado 24 de octubre la entrega de la segunda edición del “Premio Rafael Álvarez Pertierra”, un galardón que distingue al mejor expediente de bachillerato del Instituto de Enseñanza Secundaria de Tineo. En esta ocasión, el premio ha recaído en Adriana Naiara Munteanu Paraluta, alumna del centro reconocida por su excelente trayectoria académica y su dedicación a lo largo de su etapa en el instituto, que ahora da el salto a la educación superior para cursar los estudios de Biología en la Universidad de Oviedo. La ceremonia, celebrada en el Cine Marvi de Tineo, ha contado con el mecenazgo del empresario José Marcos Álvarez García, titular de la empresa Norgame, S.L.

El acto convirtió un espacio emblemático de la villa en el escenario de una jornada de reconocimiento a la excelencia académica y al esfuerzo del alumnado del concejo. La ceremonia reunió a representantes de la Fundación Automáticos Tineo, responsables del centro educativo, autoridades locales, así como a familiares, docentes y vecinos que quisieron acompañar a Adriana Naiara Munteanu Paraluta en un momento especialmente significativo para la comunidad educativa tinetense.

Una escalera hacia el futuro, apoyada en los libros
El galardón que ha recibido la premiada no es una placa al uso, sino una pieza concebida específicamente para la ocasión por el maestro orfebre tinetense Lucas Santiago, autor de una escultura de marcado carácter simbólico. La obra representa una escalera que asciende hacia el futuro, sostenida sobre una base de libros: dos elementos que, entrelazados, condensan el sentido mismo del premio.

La escalera es, en esa lectura, la imagen del esfuerzo y del progreso: cada peldaño es un curso superado, un examen aprobado, una meta alcanzada con trabajo y constancia. Los libros que la sustentan son su cimiento, la formación acumulada sobre la que se construye cualquier porvenir, y el recordatorio de que ningún ascenso es sólido si no se apoya en el conocimiento. La pieza eleva así la figura del estudio a lenguaje artístico y convierte el reconocimiento a una alumna en una reflexión sobre el valor de la educación como herramienta de futuro.

Que el autor sea un artesano del propio concejo añade un valor añadido a la obra: la escultura no viaja desde fuera, sino que nace en Tineo, de manos de un orfebre de la tierra, para reconocer a una estudiante formada en las aulas del concejo. El premio cierra así un círculo entre el talento que se forma en Tineo y el oficio que se cultiva en Tineo, y convierte la pieza en un objeto irrepetible, cargado de significado y de arraigo.

Una estudiante que encarna los valores del premio
Adriana Naiara Munteanu Paraluta ha sido distinguida con este galardón como reconocimiento a su trayectoria académica, a su constancia y a los resultados obtenidos durante su formación en el Instituto de Tineo. La Fundación ha querido destacar que el premio no reconoce únicamente una calificación, sino una actitud sostenida en el tiempo: la del trabajo bien hecho, la curiosidad intelectual y el compromiso con el propio aprendizaje.

Su nombre se suma así a la nómina de estudiantes que han recibido este reconocimiento, lo que la convierte en un referente para sus compañeros y en un ejemplo del talento que se forma en las aulas del concejo. Desde la organización se ha insistido en que casos como el suyo pueden servir de estímulo para el resto del alumnado del centro, y que el premio pretende precisamente eso: funcionar como un espejo en el que otros jóvenes puedan mirarse.

La elección de la Biología como siguiente etapa no hace sino confirmar esa vocación de conocimiento que el premio quiere distinguir. Con su incorporación a la Universidad de Oviedo, Adriana Naiara Munteanu Paraluta comienza a subir, ella misma, la escalera que acaba de recibir en forma de escultura.

Un premio que consolida su trayectoria
Con esta segunda edición, el Premio Rafael Álvarez Pertierra consolida su vocación de convertirse en un referente dentro del panorama educativo asturiano. Nacido como homenaje a la figura de Rafael Álvarez Pertierra, el galardón persigue dos objetivos fundamentales: preservar su memoria y, al mismo tiempo, estimular entre los jóvenes del concejo el valor del estudio, la constancia y la superación personal.

La Fundación Automáticos Tineo ha querido subrayar que este tipo de iniciativas responden a una convicción clara: el talento de los jóvenes de Tineo merece ser reconocido y apoyado, y la sociedad civil —a través de fundaciones y empresas— tiene un papel determinante a la hora de acompañar ese desarrollo.

El mecenazgo de José Marcos Álvarez García
Uno de los elementos centrales, también de esta segunda edición, ha sido el respaldo personal del empresario José Marcos Álvarez García, titular de la empresa Norgame, S.L., que ha ejercido como mecenas del premio. Su implicación no se ha limitado a un apoyo puntual: ha sido el impulso que ha permitido sacar adelante esta convocatoria y dotarla del relieve que merece.

Su gesto representa un modelo de colaboración que la Fundación considera fundamental para la continuidad y el crecimiento de este tipo de reconocimientos: el de quienes, desde la iniciativa privada, apuestan por la educación y devuelven a su tierra parte de lo que de ella han recibido. Sin el compromiso de personas como José Marcos Álvarez García, advierten desde la organización, sería muy difícil sostener en el tiempo una iniciativa de estas características.

Un acto con vocación de continuidad
La celebración en el Cine Marvi de Tineo ha servido también para reafirmar la intención de la Fundación Automáticos Tineo de dar continuidad a este premio en los próximos años, ampliando su alcance y consolidándolo como una cita anual en el calendario educativo del concejo.

La Fundación ha querido agradecer expresamente el mecenazgo de José Marcos Álvarez García, titular de Norgame, S.L., así como la acogida del Cine Marvi, el trabajo del maestro orfebre Lucas Santiago y la participación de toda la comunidad educativa de Tineo, sin cuya implicación no habría sido posible llevar a cabo esta segunda edición. Y, de manera muy especial, ha felicitado a Adriana Nayara Munteanu Paluta, destinataria del premio y protagonista indiscutible de la jornada.